"Pelé" Navarro: el que dejó el nombre en el vestuario | San Luis y su gente | El Diario de la República
San Luis y su gente | 08-06-2017 | 14:07 | 0

"Pelé" Navarro: el que dejó el nombre en el vestuario

A los 7 años jugaba al baby fútbol en Estrellas Juveniles. Su padre lo fichó para Juventud. Jugó en Huracán y Pringles de San Luis. Integró la selección puntana. Fue tentado por Atlanta y Deportivo Morón, ambos de Buenos Aires. Las raíces tiraron para San Luis y se quedó. Hoy juega al lado de sus hijos en equipos barriales. Nació para jugar a fútbol.

Por Johnny Díaz
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  • 1/6 En su casa. Luis Omar Navarro, Pelé, con uno de los trofeos más preciados. Botín de Oro por ser el jugador más veterano de la APDS de San Luis en 2016.
  • 2/6 Los Primos. Singular equipo de fútbol integrado por familiares. "Pelé" y sus hijos suman su juego.
  • 3/6 Lazo familiar. No lo dice, pero su hermano José es uno de los pilares en lo deportivo y en lo emocional.
  • 4/6 1968. Lucero, Di Pascuale, Saladino, García, Fernández, Lalo, Leyes, Solano, Sosa, Lagos, Ávila, Piruco, Ramosca, Barloa y "Pelé".
  • 5/6 En el barrio. Entre otros: Chupica, Guerrero, Hernández y Suárez, Manolo García, José, Pitila Olguín, Navarro y Hugo Ávila.
  • 6/6 En el banco. "Pelé" en su cancha, la de Juventud. Allí vivió los mejores años de su vida y se coronó en varias ocasiones.

Era en el tiempo de los sueños. Y Luis Omar Navarro,  es uno de esos personajes que  comenzó jugando en los  baby fútbol de la época como  tantos otros niños en su humilde barrio, Pueblo Nuevo, allí  se respiraba aire a pelota de trapo, a potreros, a cuerpos sudorosos a los retos de mamá después de interminables partidos en el potrero de la esquina, que comenzaban cuando caía la tarde y terminaban cuando no se veía la pelota. O continuaban cuando la Luna hacía de luz artificial. Era todo un poema. ¿Quién no jugó bajo estas condiciones?

“Yo fui uno de ellos, arranca diciendo Luis, el morocho que llegó a Juventud del Pueblo Nuevo y hoy con 67 años juega al fútbol  en las ligas senior, con los nietos o con amigos. De ojos vivaces de baja estatura, de cuerpo moldeado en las canchas y de gambeta corta, fue buscado por varios equipos de nivel entre ellos Juventud, Huracán y Pringles de San Luis para jugar en los Regionales, en equipos de la zona o en las selecciones de San Luis. También jugó en algunos regionales para equipos  de Villa Huidobro, de Huinca Renancó o Jovita, que sabiendo de su talento, no dudaban en venir a buscarlo. “Nunca hice plata con el fútbol, antes se jugaba mucho por el honor y por la camiseta, siempre fui albañil y no reniego de mi profesión”. Dice orgulloso.

¿Por qué “Pelé”? Debe ser por el color de mi piel, y porque jugaba de wing y bien pegado a la raya, aprovechaba mi velocidad y rapidez para desmarcarme, ejes que fui aprendiendo con el rodaje que dan los partidos… y los años. Me apodaron así desde chico, seguramente por el astro moreno, aunque yo estuve muy lejos de atarle los botines. Pelé hay uno solo y es brasileño.  Y agrega, “me lo dijeron de chico, vaya uno a saber quién fue el autor, pero tengo entendido que fue porque en esos años estaba de moda El Santos de Pelé.

Con muchísima sencillez y acodando sus brazos, dice que nació en una humilde vivienda de la calle Aristóbulo del Valle casi Maipú, hoy Mar del Plata, al lado del bar La Vasca. 

“Por mis hermanos sé que allí vivimos un par de años más hasta que mi padre, también albañil, compró un terreno en la calle Leandro Alem de Pueblo Nuevo y allí viví hasta que me casé con Mirtha Eva Viera, que falleció hace siete años”.

Estudió en la escuela "General San Martín", conocida como “La Carcocha”, pero que no era amigo de los libros, no se llevaba bien así que con mucho esfuerzo terminó la primaria y se fue a trabajar de ayudante de albañil con su padre y sus hermanos.

Acá hace un breve paréntesis, sus manos se refriegan una con otra, hurgando vaya a saber uno qué cosa después de unos momentos y con pocas palabras señala que “mi viejo me llevaba a Estrellas Juveniles, mi primer equipo, él armaba los equipos y nosotros no podíamos faltar, siempre jugué de delantero. A los 13 años me llevó a Juventud Mario Sebastián Diez, un muy buen dirigente, jugué en quinta división dos o tres años, después pegué el gran salto a primera división, tenía 15 años y nunca jugué en cuarta división".

"Recuerdo que debuté en 1965  contra Defensores del Oeste e hice un gol, no sabía cómo festejarlo, la emoción fue muy grande, usted se imagina, dice, yo miraba en la cancha a 'Lalo' Maldonado, 'Piruco' Quiroga, Pedro García, Carmelo Di Pascuale, 'El Loco' Leyes, Saladino, Solano, Ricardo Barloa, y ese día estaba abrazado con ellos.  Fue en 1965 y el técnico era 'El Chula' Rodríguezª.

“Ese año me mantuve en primera división durante ocho partidos y terminamos segundo o tercero. Pero en Juventud estuve en primera ocho años, jugué cientos de partidos y estaba rodeado de muy buenos jugadores".

"En 1967, me llamaron para jugar en la selección sanluiseña que ese año participaba del torneo Argentino en San Juan, en el plantel estaban los hermanos Gómez, Rosendo Hernández, Pintos, 'El Flaco' Pereyra, Raúl Manavella, Enrique 'Chalita' Maldocena, ‘El Loco’ Peregrino, Rufino Alcaraz y Forastello, en los que más recuerdo eran unos capos”.

"No quiero dejar pasar por alto cuando me vinieron a buscar para jugar en la selección de la Liga del Norte de San Luis, en Quines, Candelaria, Luján y San Francisco, dejé muy buenos amigos, muy buena gente y excelentes  dirigentes, humildes y trabajadores".

Pelé, como lo nombran en todos lados que lo conocen, dice que a los 20 le tocó el Servicio Militar Obligatorio por lo que Juventud lo prestó a Atlético San Luis, era una costumbre, ese club tenía una particularidad, casi no tenía equipo base, se nutría de jugadores de otros clubes que por un año estarían bajo bandera y a veces hacía grandes equipos y daban pelea en todos los frentes, pero al llegar a fin de año, se “desinflaba” porque sus jugadores se iban de baja. Otra historia.

Luis Omar Navarro estuvo allí un año, jugó casi todo el torneo de la Liga con los colores rojos y blancos, y al volver a Juventud, fue cedido a Huracán el equipo de Juan Gilberto Funes de “Vico” Sosa, Daniel “Pela”  Miranda, Mushmud Uisso, “Los Patos”;  Garro y Guzmán entre otros, era muy buen plantel con suerte dispar.

Luis Navarro dice que lo tentaron del Deportivo Pringles de la calle Colón, allí jugaban sus cuñados, los hermanos Viera, (él estaba casado con Mirtha Eva) y no dudó un instante en sumarse a las filas “albirrojas” donde el más compinche era "El Pequeño" Viera, que jugaba de marcador de punta.

“Pringles pasaba un momento difícil en lo deportivo, contrataron a un técnico de San Luis, Hugo Ledesma, él con su estilo de dirigir y de pararnos en la cancha, nos sacó de los últimos puestos.

Años más años menos, las hojas del almanaque comenzaron a pasarle factura, a los 35, Luis Omar Navarro, le dijo a su entorno que no quería jugar más al fútbol oficial, su familia se había agrandado y las horas de descanso después de una dura jornada laboral no eran iguales, sus ganas no eran las mismas, estaba cansado de los entrenamientos, de los vestuarios, de los golpes y de las injusticias que a diario se ven en este noble y apasionante juego.

De tal manera, el "Pelé" sanluiseño, cerraba una etapa de su vida llena de todo, y después de mucho meditarlo, colgó los botines, consciente de los pasos a seguir y de lo que se venía después.

Luis a esta altura de su vida quería pasar más tiempo con su familia que siempre lo acompañó donde jugara.

Atrás, quedaban las tribunas coreando su nombre o gritando sus goles.  A modo de despedida, Luis agrega: "En una época, me vinieron a ver de Buenos Aires, eran los dirigentes de Atlanta que habían escuchado hablar de mí, seguramente lo habían hecho sus pares de Juventud porque siempre hubo buena relación con ellos, pero no hubo un acuerdo de partes y se desinfló".

"En otra oportunidad, me llevaron a probar en Deportivo Morón no desentoné, al contrario se mostraron muy interesados en contratarme pero me volví, estaba muy enamorado de mi novia que después se convirtió en mi esposa. Por otro lado no estaba entusiasmado en irme de San Luis, estaba bien donde estaba".

Se cerraba para él, una magnífica etapa deportiva, como para que le cuente a sus nietos como era el fútbol de San Luis en los años que él reventaba redes, estrellaba pelotas en los palos y donde todos coreaban su nombre.

Seguramente, Luis Omar Navarro, "Pelé" para nosotros, seguirá corriendo detrás de una pelota, tal vez ya no con tanta velocidad como antes, pero podrá mirar para atrás y ver a sus hijos y nietos pegados a la línea de cal, ésa que tantas veces recorrió yendo y viniendo en busca de lo que más le gustaba hacer: goles.

Con total humildad, dice que no quiere olvidarse de nadie y pide las disculpas del caso porque “a todos los llevo en el corazón y nunca los olvidaré, a algunos no los volví a ver, a muchos de ellos los veo en los potreros corriendo detrás de una pelota que también es mi pasión”.

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